Reduce tu CO2

La reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y contaminantes, de accidentes, ruido y atascos se logra desplazándonos en alternativas de transporte más sostenibles.

No cabe la menor duda que los alimentos que ingerimos en nuestra dieta diaria influyen sobre nuestro estado de salud. Del mismo modo ocurre con la elección del modo de transporte de cada persona para realizar los desplazamientos y la salud del planeta.

El cambio climático es la enfermedad que sufre la tierra, debido entre otros, a la acumulación de emisiones en la atmósfera de la tierra en forma de CO2 procedente de los medios de transporte motorizados.

Las personas que usan el coche para ir a todas partes caminan mucho menos que las personas que no disponen de automóvil: un total de 200 km menos de media al año. Todas esas calorías que no se queman acaban acumulándose de modo que en un plazo de 10 años todo este “déficit de caminar” podría desembocar en un aumento de peso de nada más y nada menos que de 30 kilos. Además, durante ese tiempo su coche habrá lanzado a la atmósfera casi dos toneladas de CO2.

Cada vez que nos movemos de un lado para otro, dejamos detrás una estela de CO2. Puede ser muy espesa, si usamos un medio de transporte muy contaminante, o apenas visible, si usamos un medio de transporte sostenible.

 

Los impactos del transporte

Una de las características de la sociedad en la que vivimos es su capacidad de transportar personas y mercancías de forma rápida y cómoda. Sin embargo, el precio que hay que pagar por el transporte no solo está en el gasto del combustible o el billete, sino también en las emisiones de gases tóxicos y de efecto invernadero, y en los accidentes, ruido y atascos.

Una parte importante de lo que nos cuesta en realidad el transporte se esconde pues en los llamados costes externos, que normalmente no se contemplan, pero que pueden transformarse en euros para poder apreciar su magnitud.

Los datos disponibles muestran que el transporte público es mucho menos costoso que el uso del automóvil privado. Por ejemplo, se ha calculado el coste que nos hubiera supuesto no utilizar la red de transporte público de tren, tranvía funicular y autobús de Eusko Trenbideak: la factura ascendería a 25.756.995 de € al año (dato de 2013).

El operador de transporte de Euskadi, Eusko Trenbideak – Ferrocarriles Vascos, S.A. tiene una emisión global de sus medios de transporte (tren, tranvía, funicular, y autobús) de 45,85 gramos de CO2 por persona y kilómetro.

Cuantas más personas se desplacen en tren, tranvía, funicular, metro y autobús más disminuirá la línea de CO2, pudiendo llegar a emisiones tan bajas como los 25 gramos de CO2 por persona y kilómetro.

Contribuye a este objetivo: es saludable para ti, para tu entorno y para tu planeta.