El funicular de Larreineta celebrará este año su centenario con cabinas renovadas y diversos actos conmemorativos
• Euskotren reformará los dos coches del histórico medio de transporte, único en Europa
• Este proyecto que preparará al funicular para seguir ofreciendo un transporte público de calidad para las personas residentes en Larreineta y La Arboleda, se suma a las múltiples iniciativas que se van desarrollar a lo largo de 2026 por sus 100 años, en coordinación con el Ayuntamiento de Trapagaran
Euskotren, sociedad pública dependiente del Departamento de Movilidad Sostenible del Gobierno Vasco, celebrará el centenario del funicular de Larreineta con la renovación integral de las dos cabinas del histórico medio de transporte. Así lo han dado a conocer hoy el viceconsejero de Infraestructuras y Movilidad Sostenible, Miguel Ángel Páez y el alcalde de Trapagaran, Miguel Ángez Gómez Viar, en una rueda de prensa en la estación de Larreineta en la que también han participado el director general de Euskotren, Javier Seoane, y el director del Museo Vasco del Ferrocarril, Juanjo Olaizola.
El proyecto de reforma de las cabinas, por un importe de 142.000 euros y un plazo de ejecución de seis meses, tiene por objetivo dotarlas de un mayor confort y comodidad en el viaje para seguir ofreciendo un transporte de calidad para las personas residentes en Larreineta y La Arboleda y para las visitantes, como se viene haciendo ininterrumpidamente desde hace cien años, en concreto, desde el 26 de septiembre de 1926 en el que se hizo el viaje inaugural. “El objetivo del Gobierno Vasco y de Euskotren es dotar al funicular de un mayor confort y comodidad en el viaje para seguir ofreciendo un transporte de calidad para las personas residentes en Larreineta y La Arboleda y para las visitantes”, ha asegurado el viceconsejero de Infraestructuras y Movilidad Sostenible, Miguel Ángel Páez.
Con el objetivo de que el servicio del funicular no se interrumpa durante los trabajos, Euskotren ha encontrado una novedosa solución técnica que consiste en sustituir la primera cabina que se lleve al taller por un contenedor marítimo modificado, con lunas frontales y acondicionado con un puesto de conducción plenamente funcional para que se pueda supervisar el trayecto y actuar en caso de que fuera necesario.
Una vez que la primera cabina esté reformada, se colocará en su lugar y el contenedor se trasladará al espacio que deje la otra cabina durante su proceso de renovación.
Este contenedor no transportará personas viajeras por lo que el funicular funcionará con una sola cabina lo que obligará a adaptar los horarios de forma transitoria hasta que terminen los trabajos. Al funcionar con una única cabina, en días laborables se ofrecerá frecuencia de 60 minutos la mayor parte del día, aunque habrá funicular cada 40 minutos en aquellas franjas horarias donde se incrementa la utilización. Este horario reforzado se aplicará de 7:00 a 11:00 horas y de 13:40 a 15:40 horas. Los fines de semana se diseñará también un servicio adaptado a las necesidades de las personas usuarias. En el caso de que en algún momento se produzca un incremento concreto de la demanda, se prevé reforzar con servicios adicionales de autobús o taxi.
2026: año del centenario
Los coches actualmente en servicio del funicular de Larreineta fueron diseñados y fabricados en el año 1985, y desde entonces, aunque se habían realizado las correspondientes tareas de mantenimiento y reparaciones parciales, no se había llevado ninguna rehabilitación estructural como la que se va a acometer en los próximos meses.

De esta manera, en el año de su centenario que se celebra este 2026, el funicular de Larreineta estrenará cabinas totalmente renovadas. Este proyecto se suma a las múltiples iniciativas que, en colaboración el Ayuntamiento de Trapagaran, va a desarrollar Euskotren para conmemorar la efeméride. Todas estas iniciativas se aglutinarán en la marca del 100 Aniversario del Funicular de Larreineta que nace con el objetivo principal de reforzar el valor simbólico del Centenario.
Teniendo en cuenta el objetivo de la construcción del funicular, que vino a transformar la vida minera y social de La Arboleda y Trapagaran, y las características del servicio actual de un medio de transporte que se ha convertido también en un símbolo del patrimonio industrial vasco (declarado "Bien de Interés Cultural" en 2014), esta marca es un homenaje a la historia, a la vigencia contemporánea y a un trayecto de futuro.
El diseño se inspira en el propio funicular y el componente que más lo caracteriza: la plataforma horizontal que lo hace único a nivel de Europa. La plataforma sobre la que se ve el número 100 simboliza el movimiento y el paso del tiempo, un trayecto que comenzó en el pasado pero que asciende al futuro.